martes, 6 de marzo de 2012

El amor puede hacerte sufrir


Nicole Neumann – Primer Amor (1994)


Había una vez una muchacha que vivía en la flor de su adolescencia. Era bonita y había comenzado a temprana edad una apasionante carrera como modelo. Pero su atareada vida de lujos superfluos no era suficiente en pos de satisfacer sus necesidades más básicas.

Tal era así, que nuestra heroína quería demostrar que tenía mayores habilidades que solo la de exhibir su cuerpo. Como consecuencia, y gracias a la ayuda de sus queridos amigos Pancho Dotto y Daniel Kon, decidió poner su voz en uno de los proyectos más pretenciosos de su joven vida.

“Primer Amor” era, en ese sentido, un disco transgresor para la época. Un disco que gracias a todas las falencias técnicas superaba el extremismo de la más fulminante banda de grindcore o de la más ensordecedor disco de noise. Y como dijo alguna vez Masami Akita”Si lo que hago es ruido,el pop es noise para mi”, esta muchacha resignifica positivamente las palabras del músico japones.

Acompañado de músicos prodigiosos y hambrientos de violencia, no es de extrañar que al consumo excesivo de discos de Teto Medina y Cris Morena, se le agregan astros de la más irritante música extrema como Gorgoroth, Cannibal Corpse, Eyehategod y Anal Cunt sin problema.

Por ende a hits tan contagiosos como Llámame (un tema disco con resabios de Luis Miguel), Dejate Querer (Cortina de la popular serie televisiva Amigovios) , No quiero estudiar (Las enseñanzas de Godflesh y Sumo bien aprendidas) y la sincerisida La vida hay que vivirla, daban cuenta de un disco que marcaba vanguardia en los estandartes del pop rioplatense.

En ese sentido, mucha de la responsabilidad la tenía Nicole, que con su desafinada voz daba escuela a un sin numero de cantantes bien intencionados, que era más importante los sentimientos que había en lo profundo de sus corazones, con sus amores, desamores y sanas rebeldías, que hablar de violencia en lugares lejanos o de simplemente tener técnica alguna.

Lamentablemente, el disco fue totalmente incomprendido y puesto en un baúl de los recuerdos para todos aquellos que disfrutaban sus descontracturantes y pegajosas melodías.

Por suerte, músicos tan notables como Tan Bionica, Ella es tan cargosa y Las pastillas del abuelo, tomaron nota de dichas enseñanzas, y lanzaron un puñado de discos destacables.

Para quienes la extrañamos como cantante, podemos ver algún programa o en el teatro, verle el orto y tararear esta oda a la sana contracultura cotidiana (Nota: Espero que se haya entendido el chiste)



Video

domingo, 9 de octubre de 2011

El punk no permite arrugados


Bad religion – Estadio Malvinas argentinas – 8 de Octubre del 2011
30 años de carrera. Si, 30 años. Eso ya dice mucho de una banda como Bad Religion, más aún que estos casi cincuentones se sacaron de la galera algunos de los mejores discos no solo de la historia del punk, sino del rock en general.

Y hablamos más halla de demasiados artilugios pirotécnicos, de poses o de delirios estéticos, hablamos de 5 muchachos venidos de la tierra del hedonismo y los excesos, plantando una enorme grieta dentro del American way con sus himnos punzantes al eterno inconformismo. Hablamos de gente que desborda energía y pasión por lo que hace pese a las canas y al mundo de mierda que los rodea. Hablamos de uno de los cantantes más virtuosos, precisos y inteligentes de una generación (SI, hablo de Greg Graffin. Jamas leerán virtuosismo y peleles como Malmsteen, Satriani o otros egocéntricos del mundo instrumental sin sustancia de mi boca con aires elogiosos del vamos). Aquellos que la etiqueta de Hardcore y punk rock les queda grande. Eso y más es lo que plantaron y siguen plantando cada vez que pisan un escenario, y eso es lo que presencie este sábado 8 de octubre en el estadio Malvinas Argentinas.

Recuerdo cuando era más pendejo, ver el logo anticlerical, pensar que era la mejor cosa del mundo y ponerme a buscar a ver que tul y enamorarme de las melodías y la vehemencia con que se desplegaba la banda. Así me acerqué más al punk rock (aunque por idas y venidas empecé a escuchar en serio varios años después).

Tuve esa oportunidad de verlos en 2007 y me la perdí, aunque no me arrepiento según me contaron del acontecimiento (nada contra la banda claro).

Sin contar la no presencia de Gurewitz (uno de los principales compositores de la banda y dueño/fundador de Epitaph records, el sello que ayudó al punk rock a mutar a un genero mainstream, lejos de los aspectos positivos/negativos de esto), encontramos a una banda prendida fuego y sin bajar la intensidad por un segundo.

Aunque vinieron a presentar su genial "The dissent of man" (tal vez uno de sus mejores esfuerzos desde aquel "Process of belief de 2002), la banda puso principal enfasis en repasar la mayoría de su discografía (con la omisión de la etapa sin Gurewitz) y llamativamente, la presencia de 4 temas del destacable "The Empire Strikes First de 2004.

Sin importar estos detalles, la banda disparó a diestra y siniestra temazo tras temazo, demostrando porque siguen en esto durante tantos años. Las guitarras apabullaban entre los temas más melodiosos y los giros más al Hardcore. Wackerman dándole sin asco a su batería sin importar lo que dieran los acontecimientos, y Greg Graffin, si, el gran e inconfundible frontman arremetiendo su simpatía y carisma sin igual y dejando todo detrás del micrófono.

Así se sucedían grandes perlas de la ingeniería punk como The resist Stance (del nuevo disco), Social Suicide, 21st Century (Digital Boy). Wrong Way KIds, Sinister Rough (como empieza este tema, mamita querida), Atomic Garden, Recipe for hate (temazo), Do what you want, Generator, The defense (alta sorpreza), Let them eat war (rapeos incluidos) y el final con Sorrow, nadie niega que fue una de las fechas más emotivas de lo que va este 2011.

Esperemos que esto dure un poco más y se despidan con otra fecha tan emocionante como esta, demostrando que son la banda de punk rock más grande del mundo y de lo que queda de el, con sus crisis y corrupción, pero con la música como disparador del cambio.

Setlist


sábado, 23 de julio de 2011

El dulce sonido del exceso


Fudge Tunnel - Hate songs in E minor (1991)

La suciedad. Ese latir que embrutece. Esa muralla desmoralizante. El toxico hollín impregnado en nuestro ser. La maquinación de la vida diaria. El aullido del inconformismo. La jeringa que activa nuestras emociones. El retumbar del almas corrompidas. Nadie tiene más odio que el hombre mismo. El que se somete a esta terapia de electroshocks sonoros.

Y ciertamente, Fudge Tunnel era la representación misma de aquel sentimiento que expresaba y expresa el vivir diario en cualquier ciudad de reino unido. Guitarras densas, manchadas de una negrura y violencia asfixiante.

Y podemos hablar en cierto modo, de aquella fusión que empezaba a hacerse cada vez más notoria entre el viejo y querido hardcore, y el sonido que habían impuesto el gran Tony Iommi.

Si, hablamos de sludge. Aunque si comparamos, nuestros amigos de las tierras de Robin Hood distaban de sonar cercanos a el sonido de pilares de la movida de New Orleans como Eyedhategod o crowbar siquiera.

Fudge Tunnel tenía una nervio mucho más centrado en el hardcore/punk, con el sonido de Kilslug como referencia más cercana (banda de la cual algunos miembros encarnarían Upsidedown Cross, otra banda fundamental en lo que refiere a los inicios de aquel sonido) o los Melvins y por el otro lado, una importante cuota de groove industrial, cercano a Killing Joke o a sus compañeros de sello como Godflesh, sin caer en la artificialidad de lo mismos, logrando un sonido más compacto y enérgico. Como consecuencia los temas que componen este portentoso debut mantienen un clima oscuro, salvaje y negativo, sin perder la energía.

Alex Newport, en base a sus murallas de sonido y a un alarido áspero, contribuye en ese clima de tensión a lo largo de los 9 temas y 2 covers que componen la placa.
A eso sumenle letras con contenido político y un sentido del humor bastante particular.
Lamentablemente la historia no fue justa nuestros héroes. Después de un famoso hecho por lo que se confisco la primera edición del disco por el Scottland Yard en la sede de su sell
o Earache (por una tapa donde se mostraba la gráfica de como hacer una decapitación) y un fracasado paso por una multinacional (con Creep Diets de 1993), la banda separándose después de la edición de Complicated frutility of ignorance en 1994. Fudge Tunnel plantó una semilla importante en el underground extremo y más de uno debería considerar a este “Hate songs in E minor” como un clásico esencial, aunque a nadie le importe.




Video



Info

martes, 21 de junio de 2011

Este es el principio de un final abierto

Weakling – Dead as Dream (1998)

Luego de aquel estallido que se produjera en la fría escandinavia de noticias que funcionaban más para avivar cualquier pasquín amarillista o canal sensacionalista más que para aplaudir un fenómeno cultural, todo parecía indicar un estancamiento dentro del metal negro metal, sobre todo ante la proliferación de muchachos pintados de mapache, repitiendo todos los esquemas caricaturescos que le habían dado al Black metal la mala fama y los titulares de las revistas especializadas, antes que la trascendencia musical que habían logrado el Grindcore y el Death metal dentro del metal extremo

Bueno, sorprendentemente el legado de la movida noruega finalmente toco suelo americano (o Estado Estadounidense, admitamos la ridiculez del termino Americano para los Yanquis) y se volvió uno de los epicentros de la actualidad extrema en ese genero.

A pesar de su corta existencia, Weakling, fue un grupo que en solo 3 años marcó parte de los pasos a seguir para que el Black metal del nuevo milenio pudiera por fin sacar su mugrienta cabeza debajo del agua y devolverle los años de gloria.

En fin, en paralelo con la movida francesa (Deathspell Omega empezaba sus primeros pasos un poco después que los norteños), Weakling sacaba Dead as Dream, debut y único disco de estudio de los muchachos de Pensilvania. Al poco tiempo la banda se separaría y el disco se editaría 2 años después. Su nombre viene de un tema de Swans del disco Filth y esto nos da una pequeña premisa.

Para hablar de Dead As Dream, habría que hablar claro de Burzum, de Darkthrone y ¿Tangerine Dream?.

Aunque por aquel momento se podría decir que agrupaciones como In the woods o Emperor ,en cuanto a esa suerte de experimentación y progresividad dentro del black metal, Weakling se acercaba más a las texturas soñadoras que habían patentado los alemanes, sin perder la opresividad del metal negro, algo que los diferenciaba de las bandas antes mencionadas.

Hablamos de progresividad y en efecto, las 5 canciones que componen este disco (temas que van de los diez a los veinte minutos de duración), están compuestas por los elementos más característicos: La batería a toda velocidad acompañada de los furibundos Blast Beast (con algún que otro medio tiempo), la voz chillona e inentendible, el bajo enterrado, el feedback y hasta una calidad que sin llegar a el piso ultra raw (Transivanian Hunger, te llaman) rememora aquella frialdad que varios clásicos del genero nos regalaron durante principios y mediados de los 90s.

Pero también las atmósferas soñadoras en medio de el clima de violencia gracias al uso de teclados, riffs más melancólicos y momentos introspectivos y evocadores, sin perder aquel contraste primitivo y salvaje que tiene el disco, nos transportan a un universo donde evocamos más imágenes de un pasado gris y cautivador, más que de iglesias ardientes o del satanismo de plastilina.

Queda claro que posiblemente esta nueva generación de bandas de Black metal no estén al tanto del legado de Weakling, y que la influencia principal venga del lado de bandas ajenas al genero.

Aún así, el antecedente estará para que las nuevas generaciones sepan que Dead as Drean funcionó como el paso inicial para que el legado de Fenriz y allegados sea respetado hasta las últimas consecuencias. Y si no, vayan a pintarrajearse a alguna fiesta de 15, serán bienvenidos, mientras no quemen a los presentes


Video

lunes, 30 de agosto de 2010

El último documento de auténticos sentimentales





Mahumodo – Waves (2003)



Porque llorar si puedes gritar, y claro, tus cuerdas vocales duelen, y mucho. Pero es gratificante. La total indiferencia te abraza y tu gritas. Eres el centro de atención. Pero ese grito forma parte de algo más grande. Te eleva. Perturba como genera sensaciones. Y no hablamos precisamente de odio, de frustración o simplemente de una catarsis, es un mundo distinto. Ninguna y todas las emociones encontradas.
Mahumodo sigue un poco esas premisas. Desde sus comienzos a finales de los 90s y luego de 4 años de carrera y una serie de Eps, decidió poner punto final a su carrera con este Waves.
La formula era bastante original, estos ingleses tenían como telón musical el post rock, pero a este le imponían su propia interpretación, agregando riffs y voces de impronta Post Hardcore, y porque no, ciertos climas que los acercarían en menor medida al post metal de Isis o Cult of Luna.
Claro, esto lejos de tener ciertas inflexiones un tanto melancólicas esta lejos de grupos como Envy o City of Caterpillar que ponen más énfasis en el post rock por momentos en el primer caso, o el aspecto más caótico en el segundo.
Los riffs pesados tienen un regustillo que no sonaría desubicado en cualquier disco de los Deftones o Alexisonfore. Las voces entre rugidas de impronta Hardcore y melódicas melosientas apoyan cada momento y nos llevan al borde del colapso, pero siempre en un tono respetuoso. Y los climas más dentro del post rock, por suerte no siguen estrictamente el ideal del crescendo, hasta tienen un regustillo que nos acercarían a lo que se llama Sadcore (Red house painters sería una buena referencia) como en April, o momentos que nos acercarían al material más emotivo de la mencionada banda del Chino Moreno, sin caer en ningún pastiche electrónico.
Luego de la separación de Mahumodo, dos bandas continuarían su legado, Shels y Devil sold his soul, pero ese es otra historia.
Por lo demás, un interesante último documento de una banda que nunca recibió el reconocimiento debido y trajo más que música a nuestros compungidos corazones. Y claro, ni siquiera un bisturí serviría en este caso.

Video






Info banda

domingo, 13 de junio de 2010

Preludios de un bello Apocalipsis en estado larval





Hybernoid - The Last Day Begins?(1994)




Una milésima de segundos. Un minuto. Ni el tiempo podría ser suficiente para envolvernos en esta oscura penumbra. Una aurora maquinal que es corrompida ante esas líneas de ruido blanco, casi una radiografía. Y esas ocasionales ondas placenteras que nos dejan de regocijo son simples preludios para ese duro latigazos divino. Y duelen, queman y no desaparecen. ¿Pero acaso lo bello debe ser placentero y pulcro? ¿Acaso un grito es simplemente un llamado al pánico o un simple suspiro de frustración latente?
A no temerle a esas figuras retorcidas que se enlazan y abren sus poros como flores biónicas. Lanzan su polen en medio de esa maraña ígnea. Una herrumbrada tez toca cada punto de tu ser. Y ni esos zapatos lustrados sobreviven a su impúdica desidia. Pero es ahí donde reside su belleza, en aquella dicotomía entre lo gastado y lo tristemente por gastar.
Mientras aquellos rugidos no detienen su marcha, en medio de esa atmósfera cadenciosa, y esas cuerdas no temen salir de la tierra para demostrar su sonido visceral entre tanta armónica e inútil pasividad.
En ese mundo donde se cruzan My Bloody Valentine, Godflesh y porque no, cierta cadencia más post punk, donde reside un poco un corazoncito de las dolencias universales, donde el mundo hibernará eternamente, aquí residen estas canciones. Donde aquel viejo recelo permanece, enterrado para un día florecer con el último aliento del hombre, como un recuerdo de algo que fué, pero no será eterno.


Video




Datos disco

sábado, 15 de mayo de 2010

Como ir al infierno y como sobrevivir a el



Suffocation y Napalm Death - 14/5/10






Masacre. Eso sería un buen termino para describir la fecha que tuve la oportunidad de presenciar con estos dos pesos pesados. Por un lado Suffocation, la banda que revoluciono el Death metal y lo llevo a terrenos mucho más brutales y técnicos y por el otro Napalm Death, la banda que ayudo en la creación del llamado Grindcore, esa suerte de Hardcore extremo llevado a terrenos más metálicos y cercanos al sonido del mencionado Death metal. Por supuesto, no nos podíamos esperar otra cosa que una suerte de bola de demolición chocando sobre nuestras cabezas.

Con un teatro de Flores no demasiado lleno, entre una notable exhibición de remeras que mostraba una interesante mezcla entre publico metalero y otro más volcado al Hardcore, se abrió el telón y apareció el quinteto norteamericano. Debo ser honesto, nunca imagine semejante despliegue técnico y bestial. Una performance descomunal con músicos que maltrataban las cuerdas de sus respectivos instrumentos como si se viniera el fin del mundo. Ni hablar de los solos descomunales de Terrance Hobbs, tan disonantes y oscuros como su piel.

Muller es un frontman muy particular, parece más proscripto para una banda hardcore, pero su vozarrón gutural y sus gestualidades (acompañando incluso los blast beats) le dan una presencia única para lo que representa una banda de metal extremo. Y claro, su buen humor a la neoyorkina que cuesta pensar en parte de la frialdad que suponen muchos musicos de genero.
Desfilaron temas de sus discos y sus eps, como Thrones Of Blood , Cataclysmic Purification, Pierced From Within, Blood Oath o el descomunal Infecting the Crypts, con un setlist de un poco menos de 1 hora y media que dejo con los poros sudando sangre de los espectadores.

Un pequeño break y salio la bola demoledora inglesa, comandado como siempre por un punzante y acido Barney Greenway, un cuarentón de pocas pulgas y con bastante historia dentro del metal extremo.

El caso de Napalm Death nos encontramos ante un frenesí entre el pogo y el mosh más violento. Obviamente, la gente dentro de la tradición más hardcorera estuvo de para vienes escuchando esos himnos de la primera época cuando eran un referente del grindcore, como las apabullantes Life?, From Enslavement to Obliteration, It's a M.A.N.S. World!, Scum, The kill. Nazi Punks Fuck Off (un cover de los Dead Kennedys) y la ultraminimalista You Suffer (un ejemplo de como llevar lo extremo a lo extremo en cuanto a duración en un simple grito primal), junto a temas más dentro de la epoca más cercana al death metal (cabe resaltar que se ignoraron temas de discos clasicos de su epoca más experimental como el genial Fear, Emptiness, Despair, Diatribes o Inside the Torn Apart) como Suffer the Children, Silence is defending, When All is Said and Done, Persona Non Grata, Life and Limb entre otros de su epoca más reciente.

Hubo algunos problemas como cuando Shane Embury con su bajo durante Silence is Defending, pero fueron solucionados. En cuanto a la banda, todos trasmiten un sentimiento asesino que pareciera más propio de un grupo de skinsheads con sus respectivas crestas golpeando brutalmente a todo lo que se encuentra en su camino más que de un grupo de metaleros cuarentones, y esa es la magia de Napalm death, estar un paso adelante siempre de los metaleros melenudos o de los punks conflictuados, e incluso de otras movidas más experimentales y sacar polvo e ingenio de sus respectivos instrumentos.

Se podría criticar los temas, y más que nada la idea de tocar demasiado de los últimos discos, pero aqui entre nosotros esto nos dejo más que satisfechos

Si me queda una conclusión, es que el metal extremo esta más vivo que nunca. Al menos si llegaste a los aposentos del teatro de flores aquella noche. Después, lo demás no tiene importancia. Solo anécdotas de una sordera momentánea ante tan exquisito banquete de caos y maldad.

Setlist Suffocation

Thrones Of Blood

Cataclysmic Purification

Liege of Inveracity

Catatonia

Pierced From Within

Entrails of You

Blood Oath

Breeding the Spawn

Infecting the Crypts

Setlist Napalm Death

Strong-Arm

Unchallenged Hate

Suffer the Children

Silence is Deafening

Life and Limb

Diktat

When All is Said and Done

It's a M.A.N.S. World!

From Enslavement to Obliteration

On the Brink of Extinction

Scum

Life?

The Kill

Deceiver

You Suffer

Mass Appeal Madness

Nazi Punks Fuck Off (Dead Kennedys cover)

Persona Non Grata

Smear Campaign

Time Waits for No Slave

Siege of Power




Videos

Suffocation




Napalm death

viernes, 16 de abril de 2010

Peter Steele (1962-2010)






















Peter Steele (1962-2010) Vocalista y bajista de Type O negative, Carnivore entre otras cosas. Se me escapa un lagrimon




miércoles, 24 de marzo de 2010

Una mala praxis sicologica





Pig - Rozz Williams y Nico B. (1998)



El ejemplo básico para que un músico que se enfrente a una empresa fílmica muchas veces esta simplemente en trasmitir esencialmente lo que no puede en el plano musical, aquel esta más allá del formato del videoclip o simplemente lo que se quiere trasmitir sin sufrir ninguna persecución (llámese censura) para llegar a tus fanáticos o simplemente a algún cinéfilo enfermito de turno. El caso de Rozz Williams, es simplemente que le importo un carajo (disculpen la vulgaridad) cualquier censura o restricción y se mando un corto de 22 minutos con todos los chiches perturbadores que la industria cinematográfica pondría el grito en el cielo y lo llevó al mundo sin pensar en las consecuencias.
De todos modos. para el frontman de los Christian Death, ya los grupos más concervadores lo venian persiguiendo y no precisamente por llevar vestido de novio en sus presentaciones, sino por las ofensivas tapas como la de Sex, Drugs and Jesus Christ y su clara imaginaria anticristiana (a no decir herética/satánica). Pues volviendo a lo que nos importa, Pig fue su primera y única producción dentro del séptimo arte, debido a que meses despues se suicidaría. Téngase en cuenta que estamos ante un corto crudo, heredero de la tradición de films como "El perro andaluz" de Dali/Buñuel o Beggoten de E. Elias Merhige, sumado al imaginario surrealista que tan bien nos presento Lynch en Eraserhead, y porque no la obscenidad que nos hacía recordar al videoclip de Nine Inch Nails del tema Happiness is Slavery, donde el suversivo Bob Flanagan era destripado por una maquina que supuestamente servía para brindarle el placer sexual. Todo en una imagen en blanco y negro, lúgubre, tétrica, cargada de una banda de sonido a puro Ambient.
Todo interpretado por Rozz Williams y un muchacho llamado James Hollan, entre imágenes simbólicas, pesadillesca y perturbadoras.
El suicidio de Rozz Williams sin duda fue un claro ejemplo de la perturbación que refleja el corto y aún así no hablo suficiente de esta obra, perfecta no solo para aquellos freaks que ostentan su videoteca de Films tan controversiales como Guinea Pig o Holocausto Canibal, sino para ellos que quieren internarse empinadamente en un mundo de sombras chinescas totalmente deformes e irregulares, siempre atemorizantes y aún más amenazantes de lo normal, casi expresando metáforas del hombre como un ser oscuro y cínico, .y esta decir que el bueno de Rozz se influencio en el caso del señor Charles Manson y su famoso opus para esta producción (el asesinato de Sharon Tate y acompañantes en 1969) para esta producción, aunque me costaría encontrar algún vestigio del hippismo, más una mirada esoterista de lo más unidimensional y perversa. Pero por supuesto, cuando los hippies se visten de negro ya es cosa seria, y eso no es poco.



Corto (nota: Pongo a dispocisión las 3 partes de este corto en youtube)








Datos corto

viernes, 5 de febrero de 2010

Suffocation y Napalm Death en Argentina



Napalm Death y Suffocation

Viernes 14 de mayo

17 hs en el teatro de Flores


Rivadavia 7800

miércoles, 27 de enero de 2010

Escondan a sus hijos, que Amebix llegó al pueblo



Amebix – Arise! (1985)

Mucho antes que los huestes del metal o la música más extrema e experimental disfrutáramos de aquellas bella implosiones atmosféricas y catárticas de los norteamericanos Neurosis, unos ingleses de pocas pulgas en algún mugroso estudio ingles, grababan su disco debut. A nadie debería importar este detalle si no fuera porque son un referente ineludible del señor Scott Kelly y su ya mencionada banda, a no decir otros ejemplos importantes del underground extremo del momento como lo fueron Sepultura, Napalm Death, Deviated Instinct y toda esa movida del llamado crust punk, que tomaba el legado de Discharge y llevaba las cosas a terrenos mucho más extremos y viscerales.
Amebix sin duda llevaba en sus brazos todo un legado de música extrema e intensa, como nos presenta en este vapuliado debut.
Por un lado no hay que negar la importante imfluencia de Venom, con esa suerte de heavy metal que empezaba a tomar la suciedad del punk y lo llevaba a terrenos más oscuros, y porque no de Motorhead, influencia que por momentos es muy visible en la voz de Rob Miller (alias The Baron Rockin Von Aphid), aunque más aproximada a al bozarron de Cronos y algún tempo más cercanos al feeling blusero y mistico de Black Sabbath .
Por otro lado, la banda no teme acercarse a la oscuridad de la escena Post punk y del Goth rock (como era el caso de los Suizos Celtic Frost), por lo que no nos será raro encontrarnos con atmósferas tétricas como en la perturbador tema introductorio The moor, que nos conduce en la malvada Axeman, donde las guitarras a medio tiempo dan una marcha macabra conducidas por lo0s berridos del querido Baron, para terminar a toda marcha y volver al clima opresivo.
Con Fear of God y Largactyl ponen el pie en el acelerador y nos arremeten en un huracán de oscuridad en medio de frases sicóticas, que se nos cuelan como mensajes subliminales.
Para Drink and be Marry nos dan un respiro, que va lentamente in crecendo hasta volver a la furia que nos tienen acostumbrados hasta el oscuro y hasta diría, deprimente final.
Otros temas a destacar son el tema que le da el titulo al disco, con esa tétrica media marcha y los coros, The darkest hour, siguiendo la misma línea de Drink and be Marry sin caer en el costado extremo y Right to right, donde la voz suena por momentos a la de Lemmy y parece casualmente un tributo a su banda desde el vamos y el final con la creciente y oscura Beyond The sun, terminando más calmado de que había enpezado.
Arise! es uno de esos discos que lamentablemente a quedado como un diamante enbruto que solo algunos han sabido apreciar, pero igualmente negar su influencia seria ya idiota a fin de cuentas. Los invito por ende a un viaje en un tenebroso y cavernoso viaje, negar tal ofrecimiento merece caer en el peor de los abismo. ¿A que no se atreven?


Video



Datos disco

domingo, 17 de enero de 2010

La unica guerra esta en la mente





Dalton Trumbo - Johnny Got his gun (1972)



Casi apelando a términos Churchianos, nos encontramos ante una trágica cinta como no hubo otra. Por un lado esta interesante adaptación y casualmente también dirigida por Dalton Trumbo pareciera llevarnos a un camino casi irreal: Al del horror de la guerra dentro de la cabeza de uno de sus participes. Y tal vez nos quedemos cortos. Porque nuestro protagonista no lucha detrás de las trincheras, ni ve el horror ni matanzas, es un simple soldado velando por el típico discurso arquetípico de la sociedad Americana en plena Primer guerra mundial (y entiéndase que ya sabemos a que nos referimos lejos del elitismo que el termino pueda contener), que termina siendo victima y pierde casi todas sus capacidades motrices, estando postrado en una enfermería casi en estado vegetal. Aquí pensaríamos que aquella premisa bélica se esfuma en pos de generar un hilo conductor bastante interesante. El de un enfrentamiento subconsciente entre el soldado, sus recuerdos, fantasías (o sueños he de decir), y el para el casi imperceptible mundo exterior que lo ve como un cuerpo casi inerte. Dentro de esta premisa, nos encontramos ante un film por momentos denso, donde el personaje vive bajo sus limitaciones haciendo reflexiones a la par que desnuda la insignificancia y los males de la guerra. Y ni hablemos del contraste entre las imágenes en blanco y negro y a color donde nos generan un interesante clima en pos de diferenciar sueños de realidad, sumando el oscuro y casi pesimista final. Por supuesto, se plantean cuestiones que moralmente habrán sido chocantes para la época, no solo por la contemporaneidad con la guerra de Vietnam, el tema de la eutanasia y su visión bastante anti propagandística en contraste con filmes como lo fueron Patton de 1970. Sin embargo, tal vez eso es lo que hace a la película algo más interesante aún, porque mostró que el cine bélico estaba haciendo aguas y se podía ampliar el espectro a zonas mucho más dramáticas y cortantes, sabiendo lo que esto implicaba.
Dudo que Dalton lo haya conseguido (si la historia no miente, la verdad que casi nada), pero esta suerte de dura reflexión sobre el imaginario belicista de la sociedad estadounidense es suficientemente interesante como para gastar sus buenas horas tras la pantalla.
Y por su puesto por velar por un mundo más pacifico, aunque con tantas guerras, ese sueño sea casi efímero.


Trailer





Datos pelicula

lunes, 11 de enero de 2010

Lo podrido ya no lo es tanto




Public Image ltd - Metal box (1979)



Cuando el carismático Johnny Rotten decidió colgar los botines de la brutalidad punk (ya saben, ante la separación de los Sex Pistols en 1978), este murió para dar paso a John Lydon. Podemos decir que a diferencia de su contraparte ultraacida, sarcástica y combativa, Lydon se decidió a entrar en terrenos más experimentales cuando fundo la Public Image Limited. Por suerte hay cosas que nunca cambian. El punk seguía ahí. Algo de ese descarado sentido del humor también. Pero nos encontrábamos ante un proyecto donde los sintetizadores y las bases repetitivas tomaban el poder, como un buen tributo al legado de Can y Neu!, a no decir la influencia del Dub.

O sea, olvidémonos del odio compungido al establishment, olvidémonos del minimalismo visceral y digamos hola a los temas largos y elaborados.
El debut autotitulado sin duda fue un gran comienzo para nuestro querido Lydon, pero fue con Metal Box donde demostró quien era y fue referente para muchas generaciones.
Ya con una presentación interesante (una lata con el nombre de la banda impreso), la banda nos llama del inicio a lo inesperado. Albatross puede ser un engañoso comienzo por lo largo, por mostrar a Lydon con una voz mucho más calma y por responder más a la idea de un tema de kraut rock y un poco lejos del querido punk de antaño, aunque con esas guitarras dibujando melodías descontracturadas, oscuras y taciturnas. Pero empieza Memories y nos encontramos un tema rabioso con Lydon mostrando su típica voz payasesca, y aquellos teclados casi rememorando ese sonido épico y un tanto juguetonas y esa oscura base de bajo. Nos encontramos con Swan Lake (Death Disco) y ya desde el titulo parece una declaración de principios. Notamos la guitarra interpretando la conocida melodía de Tchaikovsky mientras el bajo juega con una base funky en medio de una pared de teclados/samples, casi tomando el el disco y doblando a un delirio no apto para todo publico.
Y Poptones en cierto modo vuelve como al principio en pos de bajar las revoluciones, aunque con un poco de la fricción que tanto nos gusta, en un tema suave para el promedio (claro que si hablamos de PIL va ser dentro de sus parámetros exagerados).
Careering nos enseña en atmósferas espaciales al borde del colapso que nos sigue de preámbulo de la animada No birds, donde esa incesante línea de bajo nos descoloca en medio de esos teclados fríos y esos golpeteos de lata. Graveyard nos deja en un estado de estatismo para la taciturna The suit con el querido John recitando burlonamente.
Socialist nos aprisiona en un aire asfixiante y las voces bailotean sin piedad sobre nuestra cabeza.
Para terminar destaca Chant, con ese final esquizofrénico, Radio 4 con esos amenos teclados y el final con la Astrada Bad Baby, en medio de los ritmos repetitivos y los teclados casi en un rito improvisado.

Con un legado a cuestas, nuestro ex enemigo del sistema demostró que la acidez y el sentido del humor exagerado no reniegan del riesgo y porque no, que los que se pudren no lo hacen para siempre. ¿O no querido John?

Video



Datos disco

domingo, 3 de enero de 2010

La muerte no ha tocado a mi puerta V 2.0

Nuevo año y en si hago una revisión de lo que paso en este pasado 2009 y no puedo pensar más que un conjunto de cosas de todo tipo. De eventos de gran fortuna hasta hechos bastante traumaticos. Y si sos Argentina ni te imaginas.

Sin enbargo, el blog dentro de sus irregularidades funcionó bastante bien. Admito errores que podran ser modificables a lo largo del tiempo (pienso revisar fallar si las hubiese) y de paso, prometo agregar más contenido al blog.

Y Si hubo más predisposición de review dentro del mundo de lo cinematografico o musical, etc, no se preocupen, intentare darle más variedad al blog a la proximidad

domingo, 29 de noviembre de 2009

Un preludio del boom informatico en un mar de LSD


Serial Experiments Lain - Ryutaro Nakamura (1998)

Hoy no debería sorprender, pero hace un poco más de 10 años, hablar de las nuevas tecnologías (hablo específicamente de Internet y todo lo que conllevaba) como portales a universos distantes o como herramientas que sirvan de entrada a un mundo mejor, sonaba irreal. Bueno, no era el caso de la genial mente de Ryutaro Nakamura que decidió dirigir una de las más interesantes mini series animadas de los últimos años dentro de la animación japonesa. Aunque estamos de acuerdo que la ficción de Nakamura es un tanto exagerada, sin dudas fue una interesante visión dentro de los parámetros de la llamada cultura ciber Punk, y porque no, llevando todo a los limites de lo existencialista y lo filosófico en base a el boom tecnologico de finales de los noventas.
La historia transcurre en el universo de una joven de 14 años llamada Iwakura, una niña de secundaria que lleva una vida un tanto normal aunque un tanto alejada de los furiosos avances tecnológicos del momento. Todo esto pasa hasta el suicidio de una de sus compañeras. Se encuentra ante un universo donde la realidad es confundida con el mundo virtual y he ahí donde el espectador no sabe donde pararse. Sumémosle momentos de pura lisérgia donde acentúan colores fosforescentes y juegos de imágenes al borde de lo insano. No esta decir, que los trece capítulos buscan en su conjunto profundizar ese mundo que emergía, dentro de la Internet, y darle un cuestionamiento entre lo filosófico, lo dogmático y lo existencial, sin necesidad por suerte de recurrir a cualquier exceso que tal vez arruine el aura reflexiva de la serie. Desde ya, la reflexión busca ser algo más por suerte de "el mal tecnológico" y todo parece virar al mal del "exceso tecnológico” por lo que al espectador se lo deja con más preguntas que respuestas en la mayoría de los casos.
Pero en fin, después de unos cuantos años, Ryutaro Nakamura se erigió con una obra excelsa y en muchos de los casos bastante interesantes para el gusto de aquellos que buscamos algo que reviva aquella profundidad que generaban Neon Genesis Evangelion o Cowboy Bebop y no quedarnos con simples nostalgias.




Opening





Datos serie

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Sensiblemente machistas o machistamente sensibles




Snapcase - Progression Through Unlearning (1997)


La música siempre a lo largo de su historia a tomado muchas veces rumbos misteriosos, ya se por simple inercia o más bien por un sentido natural de evolucionar, o quebrar aquel molesto halo de repetición que no solo se ve en si mismo, sino también en lo que lo rodea. Esto tal vez se aplique a Snapcase y su segundo disco Progression Through Unlearning de 1997. En un entorno, donde el hardcore se estaba sujetando a la idea de un mensaje bastante machista y prepotente (a no decir superfluo), y que la formula básica era repetir todo lo que bandas como Madball, Cro Mags o Earth crisis proponían por esos días, pudo haber irritado a algunos que veían al genero como algo más que música con mensaje y sentido de comunidad, como en parte generaba la escena Hardcore punk en los 90s. Pero volviendo a los que nos ocupan, Snapcase decidieron ir en contra de la corriente, sacando a relucir un disco de canciones imaginativas, sin sacrificar energía. Para esto, se valió de la influencia de bandas que por principios de aquella lejana década veian que la música Hardcore punk podía ser compleja y por ende, romper ciertos parámetros. Hablamos de grupos como Fugazi del genial ex líder de Minor Threat, y porque no, de los efervescentes At The Drive In, la banda que conformaron los hoy bastante reconocidos miembros de aquel colectivo Progresivo-Punk-Afro-Sicodélico (si quieren un termino más aproximado) llamado Mars Volta.
Tomando esto como punto de partida, nos encontramos, que el comienzo con Caboose, nos arremete con ciertos modismos del genero, pero agreguémosle cierta sensibilidad melódica y una suerte de riffs semi disonantes que nos estampan contra la pared.
Por otro lado, la voz de Daryl Taberski se acopla al estilo impuesto en este disco, gracias a su contraste menos gritado y más melódico, sin acercarse a los modismos machistas de las bandas neoyorkinas.
Ya para temas como Harrisson Bergeron las guitarras expiden fuego y la batería juega con arreglos interesantes haciendo fuerzas de ese contraste entre riffs pesados y otros más disonantes, que no opacan aquel clima denso que proponen las canciones. Y ni hablar en temas como el genial Zombie Prescription, con ese comienzo con ese riff disonante cabecero que nos arremete a un comienzo bastante entrador. La agresión contenida de She Suffocates o Vent y aquel emocionante final con Breaking and reaching con esa electrizante descarga más a medio tiempo de esta suerte de Post hardcore que tanto nos enseñaron a los largo del disco.
No esta decir que gracias a este disco, Snapcase se volvió la banda más exitosa de su sello (victory Records) y logro salir de gira con bandas de la talla de Deftones. Lamentablemente, después de una serie de discos, la banda no pudo mantenerse mucho más y se separo finalmente en el 2005.
Progression Through Unlearning es un testimonio vivo que al Hardcore se le puede esperar una progresión. Por otro lado, y como siempre digo “a la música se la escucha por las orejas y no por los ojos”, caso que no hace excepción a este disco. Así que ya espero que entiendan que espero de ustedes.




Video




Info disco

martes, 27 de octubre de 2009

El matrimonio entre el infierno y el purgatorio



Irreversible (2002)



Irreversible es aquel transito común que impulsa a la humanidad. Irreversible es aquel sueño de libertad y esperanza que sigue en velo. Irreversible es lo contradictorio y aquel miedo a los tabúes. Irreversible es ese infierno urbano de lo cotidiano. Para que negarlo, Gaspar Noé es un personaje que vive ese mundo irreversible y se ríe de el. No necesita de acoplarse para recibir elogios y no necesita sumas millonarias para vender un discurso profundo e interesante. El problema, claro, es que sus películas poseen un contenido a decir, crudo, siempre tomando elementos y temáticas de una forma bastante chocante, en pos de dar un mensaje bastante interesante. Y claro, si vieron su primer corto Carne, sabrán de lo que digo. Gaspar Noé cree en la violencia explicita como anclaje, a la par de temáticas bastante perturbadoras, y incluso tomas de cámara que terminan haciendo aún más angustiante dicho clima.
Y irreversible, su obra del 2002 y tal vez su film más celebrado, podría ponerse dentro de todos aquellos puntos antes citados y un poco más.
Porque aquel comienzo nos deja en una estela de confusión y caos donde esos dos muchachos viven en una intensa búsqueda por encontrar a un tal Lombriz solitaria, el cual violo a la novia de uno de estos. Pero realmente, uno toma dicho momento, donde la tensión toma protagonismo como un foco importante que quiere generar la película entre las perspectivas de los personajes y la forma de relatar la historia de una forma tan particular que posee el director. Ya para más adelante, se esclarece mucho más las cosas, la cámara toma un flujo mucho más normal y los sucesos se vuelven muchísimo más perturbadores, con escenas que llegaron a escandalizar a más de uno (no acostumbrado a cierto tipo de cine más extremo a de decir).
Pero ciertamente hay que entender una cosa, dicho orden y secuencialidad entre los primeros minutos y más por la mitad de la película nos dan entender un estado casi surrealista, a no decir soñador, que Noe quiere que pensemos. No se trata de la manipulación y el juego que utiliza tan suspicazmente el gran David Lynch, ni mucho menos algún intento de tensión en pos de shockear deliberadamente al espectador. Aquel alud de imágenes llega para poder prepararnos para los sucesos a continuación y tal vez sea un gran don de Irreversible, el clima va escalando hasta un pico donde lo que aparenta por momentos ser inocente no lo es tanto. Pero oigan, retratar la realidad es eso, mostrar temáticas perturbadoras como algo naturales, como parte de lo más humano. Y Gaspar Noé sin duda es un embajador del cine como debe ser, sin importar tabúes ni concesiones. Pero todo cinéfilo como yo, debería entenderlo.


Trailer



Datos pelicula

lunes, 19 de octubre de 2009

Cuando la pistas de baile eran para algo más














Depeche Mode – Personal Fest 18/10/09


Hablar de mega instituciones que hayan sobrevivido al vértice de la música de los 80s son contadas. Y más que dichas hayan apostado a sonidos e ideas radicales y hayan patentado su sonido, generando movidas de gran trascendencia.
El caso de Depeche Mode es bastante particular en este caso. De una banda perfecta para las pistas de baile, hasta su enclave dentro de un sonido más hermético y oscuro repitió parte de los esquemas de la escena Post punk, siempre manteniendo el eje en el bit que los hizo conocidos.
Habían pasado 15 años desde la última visita de la banda de Basildon, y la pregunta era si veríamos de nuevo a aquella banda o una banda gastada por el paso del tiempo. Por su puesto, muchos no tuvimos la oportunidad de verlos en aquel momento y tuvimos que tragarnos un precio sobredimensionado para poder experimentar este momento. Pero en fin, los detalles como ese no tienen trascendencia en este momento.
El comienzo del show nos presento un inicio interesante con temas del disco a presentar “Sounds of a Universe”, un disco en mi opinión un tanto irregular que mantenía parte de la esencia de la banda.
Por suerte, los tres primeros temas fueron entre lo más interesante de la placa y nos dejo aire para la emoción que emana de Walking in my shoes de aquel Songs of faith and devotion, donde la banda caía por un maremoto de narcóticos, pero lograba a ideas acordes con la época. It's No Good de Ultra, donde la banda apelaba mucho más a la oscuridad.
Pero por suerte hubo tiempo para temas de una de sus más celebradas placas Black Celeebration, donde la banda lanzo al aire Question of time, uno de los más celebrados de la noche.
La banda apelaba bastante a las pantallas y cierto juego de imágenes, sin necesidad de abusar del discurso Dark y poniendo algo de glamour (en parte dado por la imagen de Martin Gore, tal vez el líder por naturaleza, si no fuera por la imagen de David Gahan).
Llego Precious, de su aclamado Playing the angel y volvemos al Depeche Mode que todos amamos, con esa fuerza y oscuridad que siempre los caracterizó.
Y porque no, más avalancha de clásicos. La exuberante Fly on the windscreen,la emotiva entrada de Martin Gore al micrófono con la bella sonata Jezabel y Home, con aquel estribillo tan particular que se nos pegaba en nuestras cabezas con ese desliz de cuerdas.
Y por supuesto, para que negarlo. Police The truth, uno de los hits más celebrados de la banda. Caíamos ante los pies ante semejante avalancha de himnos. Pero por suerte, dicha avalancha no se trataba de lo más obvio y si de temas que expedían la sana oscuridad con aquel espíritu candente como en aquellos lejanos ochentas. Por eso temas como In your Room, I feel you, la ultra reconocida Enjoy the silence (alargada para las masas, como no) y la emotiva Never Let Me Down Again (Incluyendo el famoso bamboleo de brazos y el coro más ferviente y apasionado del publico)
Para los bises finales, sacaron a la luz sus mejores armas. De nuevo Marton Gore salía a escena para interpretar Somebody y nos daba un preludio para aquella pompa a la melancolía electrónica llamada Stripped. Y porque no el final con Behind The wheel y el otro importante Hit Personal Jesus.
Muchos, terminado el show no lo entendimos. Una banda con tantos años de carrera, con gente que promedian los 50 y con tal nivel de energía. Uno tal vez esperaba mejores imágenes de aquellas prepotentes pantallas (que jugaban bastante con imágenes tan lejanas a los ya famosos videos de Corbijn ) o una lista de temas que priorizó tal vez en demasía a su etapa desde Black Celebration hasta nuestros días. Pero Depeche Mode hace mucho que dejo aquel lado ultra bailable y con ello nos dejo su huella infranqueable. Si dudas de la grandeza de estos 3 jinetes danzantes, es que no estuviste ahí. Dalo por sabido.




Lista de temas

1. In Chains
2. Wrong
3. Hole to Feed
4. Walking in My Shoes
5. It's No Good
6. A Question of Time
7. Precious
8. Fly on the Windscreen
9. Jezebel
10. Home
11. Miles Away/The Truth Is
12. Policy of Truth
13. In Your Room
14. I Feel You
15. Enjoy the Silence
16. Never Let Me Down Again

17. Somebody
18. Stripped
19. Behind the Wheel
20. Personal Jesus

Videos





miércoles, 30 de septiembre de 2009

Brasileños amigos de la macumba




Sepultura - Beneath the remains (1989)



Los ochentas fueron la década del thrash y no cabe la menor duda. El genero se cultivo durante esos años como el genero extremo por excelencia a la par del Hardcore hasta la irrupción de sus variantes más corrosivas. Pero ciertamente, lejos que sus epicentros se localizaban más que nada en los estados unidos y en Alemania, se cultivó una importante escena alrededor del globo. Y brasil fue un importante embajador del mismo. Y si hablamos de Brasil, hablamos de Sepultura, y como mucho de los Ratos de Porao.
Pero Sepultura fue el primer grupo del continente y que no solo trascendió el atlántico sino que llegó fuertemente al resto del globo. Claro, sus inicios con Morbid Visions y el más elaborado Schizophrenia (disco que los llevo a trascender aún más en el mercado norteamericano) los llevaron a ser una importante influencia en el underground extremo de aquel momento y no hay ninguna duda, pero Beneath The Remains llevo las cosas a un nuevo nivel. La producción a cargo de Scott Burns (un guro del metal extremo por aquel momento) y el trabajo de la banda lograron resultados más notables que las de las entregas anteriores.
Por supuesto, aqui se ubica parte del gen del thrash de bandas como Slayer, solo que la banda de los hermanos Cavalera no necesita ir a todo velocidad y no dar respiro para llegar a su objetivo. Aquí los riffs son los abanderados en este viaje. Y no digo que este disco sea necesariamente un amasijo de riffs para gusto de los huestes del genero, como lo muestra el inicio de Beneath remains donde la brutalidad es precedida por una hermosa introducción acústica o la directa Inner Self a partir del minuto 2:20.
Por su parte la banda muestra un despliegue técnico muy superior, mostrado sobre todo en la versatilidad entre los breaks y riffs de impronta más extrema como el caso de Inner Self y Mass Hypnosis. A veces la banda llega momentos donde se acercan a momentos más melódicos y técnicos que no desentonarían en el material más elaborado de Metallica, como en el riff a 3:20 del mencionado Beneath Remains o en Sarcastic Existence.
Ya para Slaves of Pain la banda baja las revoluciones y muestra que tiene dominio de los medios tiempos con soltura.
Aparece Lobotomy y vuelven a pisar el acelerador, pero ateniéndose a el plan de extremidad controlada.
Pero hay que destacar el final con Primitive future, donde la banda devuelve a la brutalidad de los inicios del disco y nos da su proclama final.
Párrafo aparte para Max Cavalera que con su gruñido semi gutural genera una conexión única con la música.
Los Sepultura ya dominaban al mundo, y tenemos aquí un buen manifiesto de Thrash en plenos años de origen del grind y el death, en tu cara para demostrarlo. Si querías riffs y brutalidad al por mayor, que te aproveche.


Video




Datos disco

sábado, 12 de septiembre de 2009