domingo, 17 de enero de 2010

La unica guerra esta en la mente





Dalton Trumbo - Johnny Got his gun (1972)



Casi apelando a términos Churchianos, nos encontramos ante una trágica cinta como no hubo otra. Por un lado esta interesante adaptación y casualmente también dirigida por Dalton Trumbo pareciera llevarnos a un camino casi irreal: Al del horror de la guerra dentro de la cabeza de uno de sus participes. Y tal vez nos quedemos cortos. Porque nuestro protagonista no lucha detrás de las trincheras, ni ve el horror ni matanzas, es un simple soldado velando por el típico discurso arquetípico de la sociedad Americana en plena Primer guerra mundial (y entiéndase que ya sabemos a que nos referimos lejos del elitismo que el termino pueda contener), que termina siendo victima y pierde casi todas sus capacidades motrices, estando postrado en una enfermería casi en estado vegetal. Aquí pensaríamos que aquella premisa bélica se esfuma en pos de generar un hilo conductor bastante interesante. El de un enfrentamiento subconsciente entre el soldado, sus recuerdos, fantasías (o sueños he de decir), y el para el casi imperceptible mundo exterior que lo ve como un cuerpo casi inerte. Dentro de esta premisa, nos encontramos ante un film por momentos denso, donde el personaje vive bajo sus limitaciones haciendo reflexiones a la par que desnuda la insignificancia y los males de la guerra. Y ni hablemos del contraste entre las imágenes en blanco y negro y a color donde nos generan un interesante clima en pos de diferenciar sueños de realidad, sumando el oscuro y casi pesimista final. Por supuesto, se plantean cuestiones que moralmente habrán sido chocantes para la época, no solo por la contemporaneidad con la guerra de Vietnam, el tema de la eutanasia y su visión bastante anti propagandística en contraste con filmes como lo fueron Patton de 1970. Sin embargo, tal vez eso es lo que hace a la película algo más interesante aún, porque mostró que el cine bélico estaba haciendo aguas y se podía ampliar el espectro a zonas mucho más dramáticas y cortantes, sabiendo lo que esto implicaba.
Dudo que Dalton lo haya conseguido (si la historia no miente, la verdad que casi nada), pero esta suerte de dura reflexión sobre el imaginario belicista de la sociedad estadounidense es suficientemente interesante como para gastar sus buenas horas tras la pantalla.
Y por su puesto por velar por un mundo más pacifico, aunque con tantas guerras, ese sueño sea casi efímero.


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Datos pelicula

lunes, 11 de enero de 2010

Lo podrido ya no lo es tanto




Public Image ltd - Metal box (1979)



Cuando el carismático Johnny Rotten decidió colgar los botines de la brutalidad punk (ya saben, ante la separación de los Sex Pistols en 1978), este murió para dar paso a John Lydon. Podemos decir que a diferencia de su contraparte ultraacida, sarcástica y combativa, Lydon se decidió a entrar en terrenos más experimentales cuando fundo la Public Image Limited. Por suerte hay cosas que nunca cambian. El punk seguía ahí. Algo de ese descarado sentido del humor también. Pero nos encontrábamos ante un proyecto donde los sintetizadores y las bases repetitivas tomaban el poder, como un buen tributo al legado de Can y Neu!, a no decir la influencia del Dub.

O sea, olvidémonos del odio compungido al establishment, olvidémonos del minimalismo visceral y digamos hola a los temas largos y elaborados.
El debut autotitulado sin duda fue un gran comienzo para nuestro querido Lydon, pero fue con Metal Box donde demostró quien era y fue referente para muchas generaciones.
Ya con una presentación interesante (una lata con el nombre de la banda impreso), la banda nos llama del inicio a lo inesperado. Albatross puede ser un engañoso comienzo por lo largo, por mostrar a Lydon con una voz mucho más calma y por responder más a la idea de un tema de kraut rock y un poco lejos del querido punk de antaño, aunque con esas guitarras dibujando melodías descontracturadas, oscuras y taciturnas. Pero empieza Memories y nos encontramos un tema rabioso con Lydon mostrando su típica voz payasesca, y aquellos teclados casi rememorando ese sonido épico y un tanto juguetonas y esa oscura base de bajo. Nos encontramos con Swan Lake (Death Disco) y ya desde el titulo parece una declaración de principios. Notamos la guitarra interpretando la conocida melodía de Tchaikovsky mientras el bajo juega con una base funky en medio de una pared de teclados/samples, casi tomando el el disco y doblando a un delirio no apto para todo publico.
Y Poptones en cierto modo vuelve como al principio en pos de bajar las revoluciones, aunque con un poco de la fricción que tanto nos gusta, en un tema suave para el promedio (claro que si hablamos de PIL va ser dentro de sus parámetros exagerados).
Careering nos enseña en atmósferas espaciales al borde del colapso que nos sigue de preámbulo de la animada No birds, donde esa incesante línea de bajo nos descoloca en medio de esos teclados fríos y esos golpeteos de lata. Graveyard nos deja en un estado de estatismo para la taciturna The suit con el querido John recitando burlonamente.
Socialist nos aprisiona en un aire asfixiante y las voces bailotean sin piedad sobre nuestra cabeza.
Para terminar destaca Chant, con ese final esquizofrénico, Radio 4 con esos amenos teclados y el final con la Astrada Bad Baby, en medio de los ritmos repetitivos y los teclados casi en un rito improvisado.

Con un legado a cuestas, nuestro ex enemigo del sistema demostró que la acidez y el sentido del humor exagerado no reniegan del riesgo y porque no, que los que se pudren no lo hacen para siempre. ¿O no querido John?

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Datos disco

domingo, 3 de enero de 2010

La muerte no ha tocado a mi puerta V 2.0

Nuevo año y en si hago una revisión de lo que paso en este pasado 2009 y no puedo pensar más que un conjunto de cosas de todo tipo. De eventos de gran fortuna hasta hechos bastante traumaticos. Y si sos Argentina ni te imaginas.

Sin enbargo, el blog dentro de sus irregularidades funcionó bastante bien. Admito errores que podran ser modificables a lo largo del tiempo (pienso revisar fallar si las hubiese) y de paso, prometo agregar más contenido al blog.

Y Si hubo más predisposición de review dentro del mundo de lo cinematografico o musical, etc, no se preocupen, intentare darle más variedad al blog a la proximidad

domingo, 29 de noviembre de 2009

Un preludio del boom informatico en un mar de LSD


Serial Experiments Lain - Ryutaro Nakamura (1998)

Hoy no debería sorprender, pero hace un poco más de 10 años, hablar de las nuevas tecnologías (hablo específicamente de Internet y todo lo que conllevaba) como portales a universos distantes o como herramientas que sirvan de entrada a un mundo mejor, sonaba irreal. Bueno, no era el caso de la genial mente de Ryutaro Nakamura que decidió dirigir una de las más interesantes mini series animadas de los últimos años dentro de la animación japonesa. Aunque estamos de acuerdo que la ficción de Nakamura es un tanto exagerada, sin dudas fue una interesante visión dentro de los parámetros de la llamada cultura ciber Punk, y porque no, llevando todo a los limites de lo existencialista y lo filosófico en base a el boom tecnologico de finales de los noventas.
La historia transcurre en el universo de una joven de 14 años llamada Iwakura, una niña de secundaria que lleva una vida un tanto normal aunque un tanto alejada de los furiosos avances tecnológicos del momento. Todo esto pasa hasta el suicidio de una de sus compañeras. Se encuentra ante un universo donde la realidad es confundida con el mundo virtual y he ahí donde el espectador no sabe donde pararse. Sumémosle momentos de pura lisérgia donde acentúan colores fosforescentes y juegos de imágenes al borde de lo insano. No esta decir, que los trece capítulos buscan en su conjunto profundizar ese mundo que emergía, dentro de la Internet, y darle un cuestionamiento entre lo filosófico, lo dogmático y lo existencial, sin necesidad por suerte de recurrir a cualquier exceso que tal vez arruine el aura reflexiva de la serie. Desde ya, la reflexión busca ser algo más por suerte de "el mal tecnológico" y todo parece virar al mal del "exceso tecnológico” por lo que al espectador se lo deja con más preguntas que respuestas en la mayoría de los casos.
Pero en fin, después de unos cuantos años, Ryutaro Nakamura se erigió con una obra excelsa y en muchos de los casos bastante interesantes para el gusto de aquellos que buscamos algo que reviva aquella profundidad que generaban Neon Genesis Evangelion o Cowboy Bebop y no quedarnos con simples nostalgias.




Opening





Datos serie

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Sensiblemente machistas o machistamente sensibles




Snapcase - Progression Through Unlearning (1997)


La música siempre a lo largo de su historia a tomado muchas veces rumbos misteriosos, ya se por simple inercia o más bien por un sentido natural de evolucionar, o quebrar aquel molesto halo de repetición que no solo se ve en si mismo, sino también en lo que lo rodea. Esto tal vez se aplique a Snapcase y su segundo disco Progression Through Unlearning de 1997. En un entorno, donde el hardcore se estaba sujetando a la idea de un mensaje bastante machista y prepotente (a no decir superfluo), y que la formula básica era repetir todo lo que bandas como Madball, Cro Mags o Earth crisis proponían por esos días, pudo haber irritado a algunos que veían al genero como algo más que música con mensaje y sentido de comunidad, como en parte generaba la escena Hardcore punk en los 90s. Pero volviendo a los que nos ocupan, Snapcase decidieron ir en contra de la corriente, sacando a relucir un disco de canciones imaginativas, sin sacrificar energía. Para esto, se valió de la influencia de bandas que por principios de aquella lejana década veian que la música Hardcore punk podía ser compleja y por ende, romper ciertos parámetros. Hablamos de grupos como Fugazi del genial ex líder de Minor Threat, y porque no, de los efervescentes At The Drive In, la banda que conformaron los hoy bastante reconocidos miembros de aquel colectivo Progresivo-Punk-Afro-Sicodélico (si quieren un termino más aproximado) llamado Mars Volta.
Tomando esto como punto de partida, nos encontramos, que el comienzo con Caboose, nos arremete con ciertos modismos del genero, pero agreguémosle cierta sensibilidad melódica y una suerte de riffs semi disonantes que nos estampan contra la pared.
Por otro lado, la voz de Daryl Taberski se acopla al estilo impuesto en este disco, gracias a su contraste menos gritado y más melódico, sin acercarse a los modismos machistas de las bandas neoyorkinas.
Ya para temas como Harrisson Bergeron las guitarras expiden fuego y la batería juega con arreglos interesantes haciendo fuerzas de ese contraste entre riffs pesados y otros más disonantes, que no opacan aquel clima denso que proponen las canciones. Y ni hablar en temas como el genial Zombie Prescription, con ese comienzo con ese riff disonante cabecero que nos arremete a un comienzo bastante entrador. La agresión contenida de She Suffocates o Vent y aquel emocionante final con Breaking and reaching con esa electrizante descarga más a medio tiempo de esta suerte de Post hardcore que tanto nos enseñaron a los largo del disco.
No esta decir que gracias a este disco, Snapcase se volvió la banda más exitosa de su sello (victory Records) y logro salir de gira con bandas de la talla de Deftones. Lamentablemente, después de una serie de discos, la banda no pudo mantenerse mucho más y se separo finalmente en el 2005.
Progression Through Unlearning es un testimonio vivo que al Hardcore se le puede esperar una progresión. Por otro lado, y como siempre digo “a la música se la escucha por las orejas y no por los ojos”, caso que no hace excepción a este disco. Así que ya espero que entiendan que espero de ustedes.




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martes, 27 de octubre de 2009

El matrimonio entre el infierno y el purgatorio



Irreversible (2002)



Irreversible es aquel transito común que impulsa a la humanidad. Irreversible es aquel sueño de libertad y esperanza que sigue en velo. Irreversible es lo contradictorio y aquel miedo a los tabúes. Irreversible es ese infierno urbano de lo cotidiano. Para que negarlo, Gaspar Noé es un personaje que vive ese mundo irreversible y se ríe de el. No necesita de acoplarse para recibir elogios y no necesita sumas millonarias para vender un discurso profundo e interesante. El problema, claro, es que sus películas poseen un contenido a decir, crudo, siempre tomando elementos y temáticas de una forma bastante chocante, en pos de dar un mensaje bastante interesante. Y claro, si vieron su primer corto Carne, sabrán de lo que digo. Gaspar Noé cree en la violencia explicita como anclaje, a la par de temáticas bastante perturbadoras, y incluso tomas de cámara que terminan haciendo aún más angustiante dicho clima.
Y irreversible, su obra del 2002 y tal vez su film más celebrado, podría ponerse dentro de todos aquellos puntos antes citados y un poco más.
Porque aquel comienzo nos deja en una estela de confusión y caos donde esos dos muchachos viven en una intensa búsqueda por encontrar a un tal Lombriz solitaria, el cual violo a la novia de uno de estos. Pero realmente, uno toma dicho momento, donde la tensión toma protagonismo como un foco importante que quiere generar la película entre las perspectivas de los personajes y la forma de relatar la historia de una forma tan particular que posee el director. Ya para más adelante, se esclarece mucho más las cosas, la cámara toma un flujo mucho más normal y los sucesos se vuelven muchísimo más perturbadores, con escenas que llegaron a escandalizar a más de uno (no acostumbrado a cierto tipo de cine más extremo a de decir).
Pero ciertamente hay que entender una cosa, dicho orden y secuencialidad entre los primeros minutos y más por la mitad de la película nos dan entender un estado casi surrealista, a no decir soñador, que Noe quiere que pensemos. No se trata de la manipulación y el juego que utiliza tan suspicazmente el gran David Lynch, ni mucho menos algún intento de tensión en pos de shockear deliberadamente al espectador. Aquel alud de imágenes llega para poder prepararnos para los sucesos a continuación y tal vez sea un gran don de Irreversible, el clima va escalando hasta un pico donde lo que aparenta por momentos ser inocente no lo es tanto. Pero oigan, retratar la realidad es eso, mostrar temáticas perturbadoras como algo naturales, como parte de lo más humano. Y Gaspar Noé sin duda es un embajador del cine como debe ser, sin importar tabúes ni concesiones. Pero todo cinéfilo como yo, debería entenderlo.


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Datos pelicula

lunes, 19 de octubre de 2009

Cuando la pistas de baile eran para algo más














Depeche Mode – Personal Fest 18/10/09


Hablar de mega instituciones que hayan sobrevivido al vértice de la música de los 80s son contadas. Y más que dichas hayan apostado a sonidos e ideas radicales y hayan patentado su sonido, generando movidas de gran trascendencia.
El caso de Depeche Mode es bastante particular en este caso. De una banda perfecta para las pistas de baile, hasta su enclave dentro de un sonido más hermético y oscuro repitió parte de los esquemas de la escena Post punk, siempre manteniendo el eje en el bit que los hizo conocidos.
Habían pasado 15 años desde la última visita de la banda de Basildon, y la pregunta era si veríamos de nuevo a aquella banda o una banda gastada por el paso del tiempo. Por su puesto, muchos no tuvimos la oportunidad de verlos en aquel momento y tuvimos que tragarnos un precio sobredimensionado para poder experimentar este momento. Pero en fin, los detalles como ese no tienen trascendencia en este momento.
El comienzo del show nos presento un inicio interesante con temas del disco a presentar “Sounds of a Universe”, un disco en mi opinión un tanto irregular que mantenía parte de la esencia de la banda.
Por suerte, los tres primeros temas fueron entre lo más interesante de la placa y nos dejo aire para la emoción que emana de Walking in my shoes de aquel Songs of faith and devotion, donde la banda caía por un maremoto de narcóticos, pero lograba a ideas acordes con la época. It's No Good de Ultra, donde la banda apelaba mucho más a la oscuridad.
Pero por suerte hubo tiempo para temas de una de sus más celebradas placas Black Celeebration, donde la banda lanzo al aire Question of time, uno de los más celebrados de la noche.
La banda apelaba bastante a las pantallas y cierto juego de imágenes, sin necesidad de abusar del discurso Dark y poniendo algo de glamour (en parte dado por la imagen de Martin Gore, tal vez el líder por naturaleza, si no fuera por la imagen de David Gahan).
Llego Precious, de su aclamado Playing the angel y volvemos al Depeche Mode que todos amamos, con esa fuerza y oscuridad que siempre los caracterizó.
Y porque no, más avalancha de clásicos. La exuberante Fly on the windscreen,la emotiva entrada de Martin Gore al micrófono con la bella sonata Jezabel y Home, con aquel estribillo tan particular que se nos pegaba en nuestras cabezas con ese desliz de cuerdas.
Y por supuesto, para que negarlo. Police The truth, uno de los hits más celebrados de la banda. Caíamos ante los pies ante semejante avalancha de himnos. Pero por suerte, dicha avalancha no se trataba de lo más obvio y si de temas que expedían la sana oscuridad con aquel espíritu candente como en aquellos lejanos ochentas. Por eso temas como In your Room, I feel you, la ultra reconocida Enjoy the silence (alargada para las masas, como no) y la emotiva Never Let Me Down Again (Incluyendo el famoso bamboleo de brazos y el coro más ferviente y apasionado del publico)
Para los bises finales, sacaron a la luz sus mejores armas. De nuevo Marton Gore salía a escena para interpretar Somebody y nos daba un preludio para aquella pompa a la melancolía electrónica llamada Stripped. Y porque no el final con Behind The wheel y el otro importante Hit Personal Jesus.
Muchos, terminado el show no lo entendimos. Una banda con tantos años de carrera, con gente que promedian los 50 y con tal nivel de energía. Uno tal vez esperaba mejores imágenes de aquellas prepotentes pantallas (que jugaban bastante con imágenes tan lejanas a los ya famosos videos de Corbijn ) o una lista de temas que priorizó tal vez en demasía a su etapa desde Black Celebration hasta nuestros días. Pero Depeche Mode hace mucho que dejo aquel lado ultra bailable y con ello nos dejo su huella infranqueable. Si dudas de la grandeza de estos 3 jinetes danzantes, es que no estuviste ahí. Dalo por sabido.




Lista de temas

1. In Chains
2. Wrong
3. Hole to Feed
4. Walking in My Shoes
5. It's No Good
6. A Question of Time
7. Precious
8. Fly on the Windscreen
9. Jezebel
10. Home
11. Miles Away/The Truth Is
12. Policy of Truth
13. In Your Room
14. I Feel You
15. Enjoy the Silence
16. Never Let Me Down Again

17. Somebody
18. Stripped
19. Behind the Wheel
20. Personal Jesus

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